Pocas normas pero bien elegidas
Cada uno de nosotros dirige e interviene en las relaciones de su propia familia dependiendo en gran medida de su carácter.
Cuanto más dominantes seamos, más tenderemos a querer controlarlo todo. Esto tiene ventajas e inconvenientes, pero como bien dice el sabio los extremos no suelen ser buenos para casi nada y en el medio se encuentra la virtud.
Para no pecar por ser padres (y madres) excesivamente controladores o excesivamente permisivos, vamos comentar diferentes tipos de normas. Una vez que las conozcamos podremos decidir cómo actuar para mejorar nuestras relaciones de familia.
Normas fundamentales
Son aquellas normas que hacen referencia a los derechos y obligaciones básicas de los miembros de la familia. Son fundamentales porque sólo si se respetan se logra la convivencia armónica y el desarrollo integral de cada uno de los miembros. Son pocas, pero se deben cumplir. Este tipo de normas hacen referencia a la satisfacción de necesidades básicas, al trato físico o psicológico basado en el amor y no en la agresión…
Normas importantes
Son las que ayudan al desarrollo integral de nuestros hijos en sus relaciones con los demás. Deben estar orientadas a que se hagan autónomos e independientes. Este tipo de normas les proporcionan estrategias de autoprotección frente a los peligros, les ayudan a incorporar valores morales, y les hacen responsables de las tareas que tienen asignadas…
Son más numerosas que las anteriores y dependen de la flexibilidad de cada familia. Cuando las normas importantes no se cumplen acaban afectando negativamente a las relaciones familiares.
Normas accesorias
Son las más flexibles. Se establecen para favorecer la convivencia, pero si no se cumplen la relación familiar no se resiente. Afectan a la ocupación del tiempo libre y de ocio, a la ayuda en tareas ocasionales… Son las normas que mejor reflejan las tradiciones y peculiaridades de cada familia.
Qué normas se aplican en tu familia
Cada familia establece sus normas en función de sus propios valores y de sus necesidades. Existen límites que para una familia pueden ser accesorios y para otra pueden ser considerados muy importantes.
Si sabemos cómo es cada una de las normas que imperan en nuestra familia, nos será más fácil mostrarnos más firmes o más flexibles al tener que aplicarlas. Pero lo más importante es que podremos reaccionar de forma proporcionada dependiendo del tipo de norma que nuestros hijos hayan incumplido.
Pocas normas pero bien elegidas ayudan a fomentar la armonía en la familia.